
Su nuevo suelo vinílico ya está instalado en el dormitorio, el salón o la cocina, ¿y ahora qué? ¿Cómo puede mantenerlo como nuevo? ¿Cómo se limpia? Veamos los aspectos básicos. Como cualquier otro tipo de suelo, los suelos vinílicos necesitan limpieza de vez en cuando. Ya sea polvo, huellas u otro tipo de suciedad, un suelo limpio marca una gran diferencia. Limpiar un suelo vinílico es muy sencillo: basta con utilizar una escoba suave o una aspiradora y una mopa. Así de fácil. ¡Práctico y simple!
Los suelos vinílicos acolchados con un recubrimiento protector adicional, como nuestro barniz de PU, normalmente no requieren pulido. No obstante, algunos de nuestros suelos pueden necesitar pulido para proteger la superficie contra las manchas y aportar brillo. Para más información, consulte nuestro manual de instalación en la sección de soporte.
Haga lo que haga, no utilice nunca:
¿Es necesario encerar un suelo vinílico? No, los suelos vinílicos no necesitan encerado. A diferencia de los suelos de madera o de baldosas, el vinilo no requiere ningún tratamiento especial.

La frecuencia con la que debe limpiar su suelo depende del tránsito y del uso de la estancia. Una cocina, por ejemplo, puede necesitar una limpieza más frecuente que un pasillo. El vestíbulo de un hotel requiere más limpieza que una sala de reuniones. Depende de usted decidir cuántas veces por semana desea limpiar el suelo. Pero, ¿cómo se limpia un suelo vinílico?

¿Cómo proteger su suelo de daños físicos? Evite lo siguiente: